Archive for June, 2008

Friday, June 27th, 2008

Diseño Barato? Si es posible contacta con nosotros en: ventarapida gmailcom

Tácticas de SEO

Friday, June 27th, 2008

El objetivo de este artículo es repasar muy por encima algunos de las tácticas de SEO que pueden ser realizados dentro de la propia PYME. 

1- Concepción de una arquitectura web clara y ordenada: 

Este es el primer requisito, el estructural. Intenta diseñar una estructura de información lo más ordenada posible, que la estructura de menús tenga una coherencia basada en la simplicidad, y que la estructura de enlaces sea liviana. Por supuesto, hay empresas que son especialistas en arquitectura web. El consejo para la PYME: Ante la duda, déjate asesorar, o si no..

2- Ten en cuenta la accesibilidad, limita el uso del Flash:

Las webs-movies, que todo son efectos y animaciones, pueden ser visualmente estupendas, pero pueden no ser legibles por los buscadores. El flash es una herramienta muy potente para generar animaciones, pero no debe ser la herramienta para desarrollar toda una web, puesto que la información contenida en él puede que no sea leída por los motores de búsqueda. Es mejor una estructura de web basada en otros lenguajes de programación, los cuales permitan la legibilidad no sólo del Google de turno, sino también de personas con alguna discapacidad visual que precisen de programadas de navegación para invidentes. El consejo para la PYME: Calidad no es sinónimo de super-efectos especiales.

3- Pon títulos y metas de calidad:

Define un buen título para cada sección de tu web. Ponte en la piel de tu cliente, o de las personas que verán tu web. Piensa en cómo te buscarían en el Google de turno. Intenta tener presente esto cuando definas el nombre de las secciones de tu web y las metas (palabras clave que definen dicha sección.
A parte, procura que la estructura de metas no sea siempre la misma. Que no se repitan dichas metas. El consejo para la PYME: tu tienes toda la información de posibles contenidos de tu web. Aprovéchalo para definirlos bien!

4- Contenidos de calidad en todas las secciones de tu web.

Reflexiona los contenidos de las secciones. Intenta poner palabras planas, porque es lo que busca la gente en los buscadores. Pon, entre el texto, palabras clave que sean importantes para el posicionamiento. La base para ello es disponer de un buen argumentario comercial, de mi empresa y de mis productos. O si no se dispone de él, contar con la figura del Copy, un especialista lingüísta y en textos comercialmente impecables.  El consejo para la PYME: haz el esfuerzo de desarrollar buenos argumentos, con palabras clave, para que tu web te venda correctamente.

5- Uso de negritas en frases o palabras clave:

Un punt íntimamente ligado al anterior. Los motores de búsqueda detectan los textos en negrita, y los consideran de mayor importancia que el resto. El consejo para la PYME: realza las palabras clave que consideres oportunas, en base a tu argumentario, pero sin pasarse, claro está, para no perder efectividad.

6- Si tienes una sección dinámica, actualiza contenidos con periodicidad.

Si tienes una sección de noticias, mantén una periodicidad en su actualización. Nuevos contenidos suponen que la web no está estancada, por lo que ello es positivo para la indexación. Eso sí, contenidos de calidad. Por tanto, haz noticias de calidad, aplica los consejos 4 y 5 también a las noticias,  y marca una periodicidad acorde a los acontecimientos que se sucedan en tu empresa / sector. El consejo para la PYME: Actualiza tu web, pero con criterio y periodicidad adecuada a tus necesidades.

7- Usa el blog corporativo para dar dinamismo a tu web.

El blog bien usado, por su dinamismo, por los enlaces salientes y entrantes,  y por los comentarios en otros blogs, es una fuente de mejorar notablemente el SEO de la web de donde cuelga. El consejo para la PYME: Usa el blog corporativo como sección de tu web para ganar notoriedad de toda tu web

8- Busca partners que puedan o quieran linkar a tu web:

A los ojos de los buscadores, una web con muchos enlaces entrantes es una web más notoria. El consejo para la PYME: Usa tu networking de clientes y proveedores directos para conseguir que te linken desde sus webs.

La operativa para lograr una indexación de tu web óptima es enorme. Hemos querido detallar en este post algunos de los parámetros de que disponéis como empresa para ayudar a que los profesionales a los cuales otorguéis la labor de desarrollar vuestra web lo hagan con una buena optimización de partida. Si se desea más optimización, entonces deberemos acudir a especialistas en ello. No obstante, con estos 8 principios básicos tendrán unos buenos cimientos sobre los que ir construyendo una buena estrategia de SEO-SEM.

Consejos para hacer un buen portafolio

Monday, June 23rd, 2008

Una de las primeras herramientas que os hemos dado a los usuarios de Liberlabor es un portfolio que podéis utilizar para vender vuestros servicios. No es casualidad. Tenemos otras cosas en el horno que pueden ser útiles, y que iremos sacando tan pronto como podamos, pero creemos que el portfolio es imprescindible.

¿Por qué? Pues porque si está bien hecho puede ser como tener un comercial dedicado 24 horas al día, 365 días al año, a vender y solo a vender. Y sin cobrar sueldos, dietas ni comisiones.

Claro que para que vuestro portfolio venda hay que construirlo bien. Y para eso, nada mejor que seguir estos consejos (aplicables también a los portfolios que podáis tener en otros sitios web).
1. El objetivo del Portfolio es vender
Todo lo que hagas en él, todo lo que escribas, los enlaces que incluyas, las imágenes… todo tiene que estar orientado a conseguir que un posible cliente que lo visita diga: “¡esta es la persona que necesito! ¡voy a contratarle ahora mismo!”. Desgraciadamente, muchas veces intentamos que el portfolio sirva a la vez para otras cosas, y al final acaba siendo confuso y contribuye poco a nuestro éxito.

2. Piensa en qué clientes quieres conseguir
No es lo mismo intentar vender tus servicios a pequeñas empresas que buscan trabajos sencillos a buen precio que a una gran compañía a la que no le importa pagar para obtener calidad. El tono, los argumentos, los ejemplos, todo lo que incluyas en el portfolio debe estar orientado al tipo de cliente que buscas.

3. Un portfolio no es un curriculum
No tienes que poner todo lo que sabes hacer, toda tu experiencia ni tu titulación o los cursos que has hecho. Y relájate: no hace falta que disimules los “huecos” de experiencia, ni que maquilles tu edad o tu conocimiento del inglés. El cliente potencial está buscando alguien que le resuelva un problema concreto, no un empleado “para toda la vida”. Si al leer tu portfolio comprueba que tú eres esa persona que puede resolver su problema, no le importará si tienes un MBA o si has trabajado en tres multinacionales.

4. Enfoca el contenido
Céntrate en lo que sea relevante para tu cliente potencial. Y piensa en qué tipo de trabajos quieres para incluir únicamente lo que sea relevante para conseguirlos, de lo contrario solo conseguirás confundir al cliente que lo visita. ¿Quieres administrar sistemas? no pongas todos los lenguajes de programación que manejas. ¿Quieres hacer diseño web? no hables de tus habilidades para la animación 3D. Si crees que merece la pena destacar dos áreas de competencia diferentes, haz dos portfolios separados. Te va a costar el mismo dinero (cero), solo un poco más de tiempo y el resultado será mucho mejor.

5. Genera confianza
¿Pretendes que alguien que no te conoce de nada te contrate solo porque lee algo que has escrito en Internet? Pues más te vale ser convincente. Una buena manera de hacerlo es aportar datos. Cualquiera puede decir que es “desarrollador web experto en XHTML y CSS”. Pero si tú lo eres, es fácil demostrarlo: incluye enlaces a tres o cuatro sitios que hayas desarrollado, y anima a los visitantes a que comprueben por sí mismos que los sitios son elegantes, fáciles de usar y validan sin errores.

Otra técnica que suele dar resultados es aportar testimonios de clientes. Si te cuesta conseguir que un cliente tuyo te de permiso para utilizar su nombre y citarle diciendo algo así como “trabajar con Pepe fue una maravilla: es eficaz, competente y un excelente profesional”, al menos incluye los datos de los clientes para los que has trabajado y lo que hiciste para ellos. Si es algo que puede ser visible en Internet o en el mundo real, mejor.

6. No caigas en la autocomplacencia
Como hemos dicho, el objetivo del portfolio es vender, no demostrar que eres una superestrella. El secreto está en hablar menos de tí y de lo que sabes, y más de tus clientes y los problemas que les has resuelto. Insiste en los beneficios que han obtenido al contratarte, de la manera más concreta posible: “aumentó el tráfico de su web un x%”, “el folleto que diseñé consiguió aumentar las ventas un y%”, “la aplicación de control de stock que desarrollé le permitió ahorrar zmil euros al año”.

7. Incluye imágenes
Parece obvio para los diseñadores, pero no es un consejo solo para ellos. Si eres un programador, incluye una captura del interfaz de una aplicación que demuestre que sabes hacer aplicaciones fáciles de usar. Si eres administrador de sistemas, pon una foto de lo limpio y organizado que dejas un CPD, con sus cables bien recogidos. Si eres escritor, incluye imágenes escaneadas de artículos que hayas publicado, o de portadas de libros que hayas traducido.

Vivimos en un mundo en el que la atención es un bien escaso, y una imagen puede atraer la atención de un cliente el tiempo suficiente como para que lea el resto de la información que has incluido en el portfolio.

8. Incluye un enlace a tu página web
¿Cómo? ¿QUe no tienes página web? Hazte con una ahora mismo. (Vale, mejor cuando termines de leer esto). Si no sabes nada de diseño web, de dominios, ni de todo lo que necesitas para crear una página para tu negocio, al menos créate un blog en blogger o en Wordpress.com. En un blog es muy sencillo incluir la información básica con tus datos de contacto, tu experiencia y los servicios que ofreces sin saber nada de HTML.

A partir de ahí, puedes elaborar todo lo que quieras para conseguir una web que demuestre a quien la visita que eres un experto en tu campo. Puedes incluir un portfolio extendido, publicar ejemplos de tus trabajos, escribir artículos sobre tu campo de conocimiento…

9 Se profesional
Para una empresa, contratar a un freelance es arriesgado. Desgraciadamente, hay muchas personas irresponsables, que dejan proyectos a medio terminar. Y siempre existe el riesgo de que por cualquier causa el freelance deje de estar disponible. Procura que en tu portfolio quede claro que no eres un aficionado que se ha metido en esto para sacar un dinerillo, sino que de verdad estás comprometido con tus clientes.

Eso incluye, por ejemplo, utilizar una dirección de correo “profesional”: SuperMachoMan en hotmail.com no es alguien en quien confiarías para que administrara tus servidores. No mezcles tu blog personal en el que cuentas tus fiestas de los fines de semana con tu web profesional en el que vendes tus servicios de asesoría fiscal.

10. Explica para qué tipo de trabajo estás disponible, y cómo se te puede contratar
¿Puedes trabajar on line? Dilo claramente, y evitarás que alguien te descarte por vivir en otra ciudad. ¿Estás dispuesto a viajar para realizar un trabajo en otra ciudad o incluso en otro país? Dilo también.

No siempre es recomendable incluir el precio que cobras por hora, pero a veces puede ser útil para descartar a clientes que no están dispuestos a pagar un mínimo. Claro que puedes perder a otros clientes a los que tal vez con un poco de interacción habrías convencido de que vale la pena pagar tus tarifas.

En cualquier caso, no está de más en tu portfolio recordar al visitante que estás disponible, que puedes ayudarle y que si te contrata saldrá gananado. Aunque parezca obvio, a veces las personas necesitamos que nos recuerden las cosas más evidentes.

Extraido de:  http://liberlabor.com

Cobrar por hora o cobrar por proyecto

Monday, June 23rd, 2008

¿Te gustaría cobrar 100, 200 o 500 euros por hora de trabajo? No, no es imposible. Aunque tampoco es fácil: requiere que sea muy bueno en lo que haces, que seas capaz de convencer de ello a un cliente y que estés dispuesto a asumir riesgos. Muchos freelance, a la hora de poner precio a sus servicios, optan por establecer un precio por hora de trabajo. En principio, la idea de cobrar por hora parece atractiva: si el proyecto se alarga, o hay dificultades, tú simplemente cobras más. Por el contrario, cuando al cliente le has dicho: “te voy a cobrar 1.000 € por desarrollar la aplicación” o “el logotipo de tu empresa te va a costar 500 €”, no cobrarás más si surgen problemas en el desarrollo, o ninguno de los cien logotipos que has diseñado le satisface.

Pero cobrar por horas también tiene sus problemas. De entrada, que no puedes cobrar más allá del precio por hora que es habitual en el mercado. Si un programador freelance cobra entre 25 y 50 euros, no puedes presentar un oferta pidiendo 100 euros por hora, aunque seas tres o cuatro veces más productivo que un programador medio.

Y, sin embargo, cuando tienes experiencia y eres realmente bueno, eres también mucho más eficaz. Desarrollar la primera página web puede llevarte una semana, pero cuando has hecho cincuenta una página parecida apenas te lleva una mañana. ¿Debes entonces cobrar cinco veces menos por hacer un trabajo mejor y más rápido?

Por otro lado, al cliente no le importa tanto el tiempo que dedicas a una tarea como el valor que obtiene de ella. Es ese valor percibido el que marca el precio que está dispuesto a pagar. Convence a tu cliente de que saldrá ganando con el resultado de tu trabajo, y no tendrá problemas en pagarte lo que le pidas.

Claro que poner precio a un proyecto es mucho más difícil que poner precio a una hora de trabajo. Al fin y al cabo, es relativamente fácil saber cómo se mueve el mercado para poner un precio a tus horas que esté en consonancia, y esa suele ser una aproximación bastante buena. Cobrar por proyecto implica conocer bien tus costes, identificar los riesgos, saber el valor que aportas al cliente y ser capaz de convencerle de ello. No es sencillo, pero si lo consigues la recompensa puede ser ganar esos 100, 200 o 500 euros por hora.

Señales que haran deshacerte de un posible candidato a puesto de trabajo

Monday, June 23rd, 2008

1. Llega tarde a la entrevista

Quien llega tarde a una entrevista de trabajo, llegará tarde a una reunión con un cliente. Y será informal en otras cosas. La entrevista le interesa sobre todo a él, que quiere conseguir el empleo, y no es capaz de dedicar un rato el día antes para visitar tu empresa y calcular cuanto tardará en llegar. Ni siquiera es capaz de salir con tiempo suficiente el mismo día de la entrevista.

¿Crees que va a preparar adecuadamente una reunión con un cliente de la que no obtendrá un beneficio directo? ¿Crees que va a importarle llegar tarde, o no tener un trabajo preparado a tiempo?

Siempre puede haber imprevistos, y situaciones excepcionales. Pero en ese caso el candidato debe llamar por teléfono y dar una explicación convincente. No vale “hay un atasco” o “no encuentro sitio para aparcar”, porque eso solo demuestra que no has planificado bien el tiempo que necesitabas para llegar.


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2. No tiene preguntas sobre tu empresa

Si cuando le explicas a qué se dedica tu empresa, qué la hace diferente y por qué es estupendo trabajar en ella el candidato se queda con cara de vaca mirando al tren, no te conviene. Si solo pregunta acerca del horario, las vacaciones, si tendrá que viajar y si hay tickets restaurante, es todavía peor.

En una gran empresa a lo mejor puedes permitirte el lujo de contar con empleados que se limiten a cumplir. Una empresa pequeña necesita gente que esté entusiasmada por lo que hace, que crea que aporta algo, que se sienta parte de un equipo. Necesitas contar con un equipo dispuesto a quedarse una noche trabajando sin dormir para preparar una demo a un cliente. Necesitas gente que llegue por la mañana diciendo “ayer estaba leyendo tal cosa, y se me ha ocurrido que podríamos…”. Necesitas gente que hable con orgullo de la empresa en la que trabaja, y no solo para quejarse de lo que le explotan o de lo poco que le pagan.

¿Es pedir demasiado? Tal vez este criterio elimine al 75% o más de los posibles candidatos. Pero más vale tardar un poco más en crecer que incorporar a personas que no van a aportar un valor extraordinario a tu empresa.

3. No muestra entusiasmo por lo que ha hecho anteriormente

Una vez entrevisté a un candidato que no tenía experiencia profesional. Se había dedicado a hacer un doctorado. Intenté que me hablara de su experiencia, con una pregunta abierta del tipo “¿de qué trataba tu tesis?”. Y me respondió con una frase escueta acerca de simular no se qué tipo de procesos. Intenté animarle a que explicara algo más: “¿utilizabas modelos matemáticos?”. Y por toda respuesta obtuve un sí. Punto.

Vamos a ver. A un tipo que se ha pasado dos o tres años dedicado a un proyecto le das la oportunidad de hablar de él ¿y no es capaz de demostrar lo importante que ha sido ese trabajo, lo interesante de las conclusiones, las repercusiones que podría tener una aplicación comercial, lo mucho que ha aprendido en ese tiempo?

Aunque el candidato esté optando a un puesto técnico, antes o después tendrá una reunión con un cliente, y tendrá que explicar qué ventajas tiene tu producto. ¿Qué crees que va a hacer? ¿Será capaz de convencerle de lo fabulosa que es tu tecnología o de los increíbles beneficios que obtendrá si te contrata? Y no se trata de que un técnico tenga que mentir ni que exagerar como un comercial de medio pelo, pero sí tiene que demostrar que cree en lo que dice, y para eso es imprescindible que demuestre interés.

4. Solo quiere sueldo fijo

Si le propones que una parte de su sueldo sea variable, y prefiere cobrar menos pero que sus ingresos sean constantes, tampoco es tu candidato. Esa es una señal de que en el mejor de los casos está dispuesto a hacer el mínimo para el que se le contrata, pero que no está dispuesto a tener ningún compromiso con los resultados de la empresa.

Debería ser evidente para alguien que aspira a entrar en una empresa de 20, 10 o menos empleados que de su trabajo depende la propia supervivencia de la empresa, y que si entra a trabajar en ella tiene que tener el máximo interés en que a la empresa le vaya bien, porque va en ello la estabilidad de su puesto de trabajo. Y en justa contrapartida debe aspirar a que se reconozca su aportación, y a recoger parte de los beneficios si consigue que las cosas vayan bien.

Desgraciadamente, en muchos casos no es así. Para demasiada gente la empresa es un ente con recursos infinitos, que tiene que pagarle todos los meses simplemente por ir a trabajar, independientemente de lo que produzca. Y esto es letal para una pequeña empresa, que normalmente tiene que hacer juegos malabares para pagar todas las facturas.

5. Menciona el convenio que se aplica en tu sector

A lo mejor alguien se me echa encima por decir esto, pero este tipo de comentarios demuestra que el candidato es o un sindicalista en potencia o un legalista. Y no puedes permitirte el lujo de contratar a ninguno de los dos.

Alguna vez vas a necesitar que tus empleados hagan algo que no aparece en su contrato, o en el convenio por el que se regula tu sector: tendrán que trabajar más horas, tendrán que desarrollar funciones diferentes, tendrán que viajar o cualquier otra cosa. Si cuando tienes una necesidad urgente en lugar de responder con entusiasmo te encuentras con que te sacan el convenio, tienes un grave problema.

Lo que necesita una pequeña empresa son “todoterrenos”, dispuestos a asumir retos y a dar un paso al frente cuando se necesitan voluntarios. Que luego pueden exigir compensaciones, claro está, pero que en el momento de crisis sean un activo y no un problema añadido.

En resumen: cuídate bien de contratar a la persona equivocada, porque en España es más difícil deshacerte de un empleado perjudicial que de un cónyuge que ya no te satisface.