Archive for the ‘Autonomo Freelance consejos y recursos’ Category

Reflexiones Emprendedores

Tuesday, September 16th, 2008

Lo fundamental es ser conscientes de que empezar una empresa no es un hobby, no es algo que puedas hacer por las tardes, no es algo que puedas hacer en tus ratos libres…. que empezar una empresa es un compromiso de esfuerzo y de tiempo considerable, y que si quieres empezar una empresa no te queda más remedio que dejar lo que estás haciendo y dedicarte al 120% a ese negocio y a esa iniciativa. A mucha gente le gustaría empezar una empresa en su trabajo actual y trabajando por las tardes. Y yo les digo: mira, si lo haces así vas a perder el tiempo, el esfuerzo, el dinero, tus energías, tu paciencia. Si quieres empezar una empresa, dedícate a ello.

Consejos básicos para ahorrar gastos

Tuesday, September 16th, 2008

Una de las mayores preocupaciones de todo emprendedor es reducir al máximo sus gastos, lo que se traduce por ahorrar allí donde pueda. Trabajar en el ámbito tecnológico o en internet no es tan diferente y por eso siempre es bueno contar con nuevas ideas para recortar la sangría económica de todo nuevo negocio.
En Alianzo comentan un post de Jason Calacanis con 17 trucos para ahorrar en una start-up y lo adaptan hasta cierto punto a las empresas españolas. Entre los consejos hay algunos clásicos como el uso de software libre (Open Office) para ahorrar el dinero de la licencia de . Lo más curioso es como sí recomiendan contar con los programas de Microsoft Office en algún ordenador, sobre todo por el funcionamiento de las tablar de excell y las bases de datos. Del mismo modo, también recomienda ahorrar en vuelos contratándolos a través de internet o beneficiarse de las ventajas de la banca online (menos comisiones, cero euros por mantenimiento…)

Sin embargo, también hay otros consejos que no todos los emprendedores noveles (e incluso senior) tienen en cuenta:

  • Compra los muebles en eBay. Muchas empresas están quebrando, reduciendo plantilla o cambiando de oficina. Aprovechate y consigue el mobiliario de la oficina a precio de saldo.
  • Mesas baratas, sillas caras. Ahorrarás muchos dolores de espalda y aumentará la productividad. Esto es la diferencia ente gasto e inversión.
  • La comida, mejor de casa. Este es todo un clásico del ahorro, que Calacanis amplia al resto de empleados. En este caso no se gana dinero, sino tiempo, otro de los grandes problemas para cualquier emprendedor.
  • Cuidado con la tarifa del móvil, es tu dinero y no el de la empresa.
  • Compra surtidores de agua y café para la oficina. En primer lugar te ahorrarás el dinero del café y en segundo el tiempo en ir al bar.
  • Blogea para ahorrar los servicios de comunicación y publicidad. Además, podrás demostrar los conocimientos reales de la empresa.
  • Elimina los gastos de administración y limpieza. Aprende a realizar algunas de las gestiones por las que tendrías que pagar a un administrador y mantén la oficina en condiciones por ti mismo.

Evidentemente, el problema de muchos de estos consejos es que sirven para ahorrar dinero a cambio de invertir tiempo, un bien tan escaso como el propio dinero para los emprendedores. Por eso, dependerá de las necesidades económica y disponibilidad horaria de cada empresario sacrificarse o no hacerlo

visto en: http://www.estartap.com/

¿Autónomo o SL?

Tuesday, September 16th, 2008

Trabajador autónomo. Esta suele ser la fórmula de muchos emprendedores a la hora de comenzar su aventura en solitario. Es una fórmula para evitar gastos y sobre todo el papeleo que implica crear una empresa. Sin embargo, no tiene por qué ser la mejor opción. De hecho, en los últimos dos años ha crecido el número de emprendedores que han optado por crear una sociedad en lugar de permanecer como autónomos.En términos absolutos una opción no es mejor que otra. Todo dependerá de la que mejor se adapte a las necesidades del emprendedor. Por eso lo mejor es repasar las diferencias más significativas entre las diferentes opciones:

Trámites de constitución

El papeleo y el tiempo de constitución de una sociedad es muy superior que el de los autónomos. Para empezar deben constituirse como sociedad, adquirir una personalidad jurídica y seguir varios trámites hasta dar de alta la actividad. Por su parte, el trabajador autónomo sólo tendrá que darse de alta como tal en la Seguridad Social, Hacienda y las administraciones autonómicas y locales. Las diferencias son pues muy grandes a favor del autónomo en este apartado.

Capital inicial

Este es uno de los puntos más importantes para cualquier emprendedor. El dinero es un bien que escasea en los comienzos. Hacerse autónomo no conlleva ningún coste, sólo el tiempo que hay que destinar al papeleo. Por el contrario, crear una sociedad mercantil requiere dinero. En el caso de las SL el capital mínimo para constituirse es de 3.004,06 euros, y en el de las SA de 60.101 euros. La primera es una cifra relativamente modesta, pero la segunda ya es más bien importante y no está al alcance de todos los nuevos empresarios. La ventaja vuelve a ser, en teoría, para la opción de hacerse autónomo.

Límites de la responsabilidad

La responsabilidad ante terceros es crucial en el caso de las nuevas empresas y si no está bien planificado el empresarios puede perder no sólo la empresa sino sus bienes personales. En el caso de los empresarios autónomos la responsabilidad es ilimitada. No existe diferencia entre el patrimonio mercantil (de la empresa) y el personal. Es decir, deberá responder con su capital personal en caso de deuda. Esto no ocurre en el ámbito de las sociedades, que cuando se declara en quiebra sólo responde con los bienes que posee la empresa y no con los de sus propietarios. En este caso el ‘punto’ es para la sociedad, sin ninguna duda.

Impuestos

El trabajador autónomo deberá tributar siempre en el IRPF los beneficios de su actividad económica. De esta forma, sus impuestos dependerán de los ingresos generales y del escalón de la renta en la que se encuentre. Esto no ocurre con las empresas, que cotizan con un porcentaje fijo que en las pymes es del 25%.

En cualquier caso, siempre existe la posibilidad comenzar como trabajador autónomo para más tarde constituirse en sociedad.

visto en: http://www.estartap.com/

Consejos para hacer un buen portafolio

Monday, June 23rd, 2008

Una de las primeras herramientas que os hemos dado a los usuarios de Liberlabor es un portfolio que podéis utilizar para vender vuestros servicios. No es casualidad. Tenemos otras cosas en el horno que pueden ser útiles, y que iremos sacando tan pronto como podamos, pero creemos que el portfolio es imprescindible.

¿Por qué? Pues porque si está bien hecho puede ser como tener un comercial dedicado 24 horas al día, 365 días al año, a vender y solo a vender. Y sin cobrar sueldos, dietas ni comisiones.

Claro que para que vuestro portfolio venda hay que construirlo bien. Y para eso, nada mejor que seguir estos consejos (aplicables también a los portfolios que podáis tener en otros sitios web).
1. El objetivo del Portfolio es vender
Todo lo que hagas en él, todo lo que escribas, los enlaces que incluyas, las imágenes… todo tiene que estar orientado a conseguir que un posible cliente que lo visita diga: “¡esta es la persona que necesito! ¡voy a contratarle ahora mismo!”. Desgraciadamente, muchas veces intentamos que el portfolio sirva a la vez para otras cosas, y al final acaba siendo confuso y contribuye poco a nuestro éxito.

2. Piensa en qué clientes quieres conseguir
No es lo mismo intentar vender tus servicios a pequeñas empresas que buscan trabajos sencillos a buen precio que a una gran compañía a la que no le importa pagar para obtener calidad. El tono, los argumentos, los ejemplos, todo lo que incluyas en el portfolio debe estar orientado al tipo de cliente que buscas.

3. Un portfolio no es un curriculum
No tienes que poner todo lo que sabes hacer, toda tu experiencia ni tu titulación o los cursos que has hecho. Y relájate: no hace falta que disimules los “huecos” de experiencia, ni que maquilles tu edad o tu conocimiento del inglés. El cliente potencial está buscando alguien que le resuelva un problema concreto, no un empleado “para toda la vida”. Si al leer tu portfolio comprueba que tú eres esa persona que puede resolver su problema, no le importará si tienes un MBA o si has trabajado en tres multinacionales.

4. Enfoca el contenido
Céntrate en lo que sea relevante para tu cliente potencial. Y piensa en qué tipo de trabajos quieres para incluir únicamente lo que sea relevante para conseguirlos, de lo contrario solo conseguirás confundir al cliente que lo visita. ¿Quieres administrar sistemas? no pongas todos los lenguajes de programación que manejas. ¿Quieres hacer diseño web? no hables de tus habilidades para la animación 3D. Si crees que merece la pena destacar dos áreas de competencia diferentes, haz dos portfolios separados. Te va a costar el mismo dinero (cero), solo un poco más de tiempo y el resultado será mucho mejor.

5. Genera confianza
¿Pretendes que alguien que no te conoce de nada te contrate solo porque lee algo que has escrito en Internet? Pues más te vale ser convincente. Una buena manera de hacerlo es aportar datos. Cualquiera puede decir que es “desarrollador web experto en XHTML y CSS”. Pero si tú lo eres, es fácil demostrarlo: incluye enlaces a tres o cuatro sitios que hayas desarrollado, y anima a los visitantes a que comprueben por sí mismos que los sitios son elegantes, fáciles de usar y validan sin errores.

Otra técnica que suele dar resultados es aportar testimonios de clientes. Si te cuesta conseguir que un cliente tuyo te de permiso para utilizar su nombre y citarle diciendo algo así como “trabajar con Pepe fue una maravilla: es eficaz, competente y un excelente profesional”, al menos incluye los datos de los clientes para los que has trabajado y lo que hiciste para ellos. Si es algo que puede ser visible en Internet o en el mundo real, mejor.

6. No caigas en la autocomplacencia
Como hemos dicho, el objetivo del portfolio es vender, no demostrar que eres una superestrella. El secreto está en hablar menos de tí y de lo que sabes, y más de tus clientes y los problemas que les has resuelto. Insiste en los beneficios que han obtenido al contratarte, de la manera más concreta posible: “aumentó el tráfico de su web un x%”, “el folleto que diseñé consiguió aumentar las ventas un y%”, “la aplicación de control de stock que desarrollé le permitió ahorrar zmil euros al año”.

7. Incluye imágenes
Parece obvio para los diseñadores, pero no es un consejo solo para ellos. Si eres un programador, incluye una captura del interfaz de una aplicación que demuestre que sabes hacer aplicaciones fáciles de usar. Si eres administrador de sistemas, pon una foto de lo limpio y organizado que dejas un CPD, con sus cables bien recogidos. Si eres escritor, incluye imágenes escaneadas de artículos que hayas publicado, o de portadas de libros que hayas traducido.

Vivimos en un mundo en el que la atención es un bien escaso, y una imagen puede atraer la atención de un cliente el tiempo suficiente como para que lea el resto de la información que has incluido en el portfolio.

8. Incluye un enlace a tu página web
¿Cómo? ¿QUe no tienes página web? Hazte con una ahora mismo. (Vale, mejor cuando termines de leer esto). Si no sabes nada de diseño web, de dominios, ni de todo lo que necesitas para crear una página para tu negocio, al menos créate un blog en blogger o en Wordpress.com. En un blog es muy sencillo incluir la información básica con tus datos de contacto, tu experiencia y los servicios que ofreces sin saber nada de HTML.

A partir de ahí, puedes elaborar todo lo que quieras para conseguir una web que demuestre a quien la visita que eres un experto en tu campo. Puedes incluir un portfolio extendido, publicar ejemplos de tus trabajos, escribir artículos sobre tu campo de conocimiento…

9 Se profesional
Para una empresa, contratar a un freelance es arriesgado. Desgraciadamente, hay muchas personas irresponsables, que dejan proyectos a medio terminar. Y siempre existe el riesgo de que por cualquier causa el freelance deje de estar disponible. Procura que en tu portfolio quede claro que no eres un aficionado que se ha metido en esto para sacar un dinerillo, sino que de verdad estás comprometido con tus clientes.

Eso incluye, por ejemplo, utilizar una dirección de correo “profesional”: SuperMachoMan en hotmail.com no es alguien en quien confiarías para que administrara tus servidores. No mezcles tu blog personal en el que cuentas tus fiestas de los fines de semana con tu web profesional en el que vendes tus servicios de asesoría fiscal.

10. Explica para qué tipo de trabajo estás disponible, y cómo se te puede contratar
¿Puedes trabajar on line? Dilo claramente, y evitarás que alguien te descarte por vivir en otra ciudad. ¿Estás dispuesto a viajar para realizar un trabajo en otra ciudad o incluso en otro país? Dilo también.

No siempre es recomendable incluir el precio que cobras por hora, pero a veces puede ser útil para descartar a clientes que no están dispuestos a pagar un mínimo. Claro que puedes perder a otros clientes a los que tal vez con un poco de interacción habrías convencido de que vale la pena pagar tus tarifas.

En cualquier caso, no está de más en tu portfolio recordar al visitante que estás disponible, que puedes ayudarle y que si te contrata saldrá gananado. Aunque parezca obvio, a veces las personas necesitamos que nos recuerden las cosas más evidentes.

Extraido de:  http://liberlabor.com

Cobrar por hora o cobrar por proyecto

Monday, June 23rd, 2008

¿Te gustaría cobrar 100, 200 o 500 euros por hora de trabajo? No, no es imposible. Aunque tampoco es fácil: requiere que sea muy bueno en lo que haces, que seas capaz de convencer de ello a un cliente y que estés dispuesto a asumir riesgos. Muchos freelance, a la hora de poner precio a sus servicios, optan por establecer un precio por hora de trabajo. En principio, la idea de cobrar por hora parece atractiva: si el proyecto se alarga, o hay dificultades, tú simplemente cobras más. Por el contrario, cuando al cliente le has dicho: “te voy a cobrar 1.000 € por desarrollar la aplicación” o “el logotipo de tu empresa te va a costar 500 €”, no cobrarás más si surgen problemas en el desarrollo, o ninguno de los cien logotipos que has diseñado le satisface.

Pero cobrar por horas también tiene sus problemas. De entrada, que no puedes cobrar más allá del precio por hora que es habitual en el mercado. Si un programador freelance cobra entre 25 y 50 euros, no puedes presentar un oferta pidiendo 100 euros por hora, aunque seas tres o cuatro veces más productivo que un programador medio.

Y, sin embargo, cuando tienes experiencia y eres realmente bueno, eres también mucho más eficaz. Desarrollar la primera página web puede llevarte una semana, pero cuando has hecho cincuenta una página parecida apenas te lleva una mañana. ¿Debes entonces cobrar cinco veces menos por hacer un trabajo mejor y más rápido?

Por otro lado, al cliente no le importa tanto el tiempo que dedicas a una tarea como el valor que obtiene de ella. Es ese valor percibido el que marca el precio que está dispuesto a pagar. Convence a tu cliente de que saldrá ganando con el resultado de tu trabajo, y no tendrá problemas en pagarte lo que le pidas.

Claro que poner precio a un proyecto es mucho más difícil que poner precio a una hora de trabajo. Al fin y al cabo, es relativamente fácil saber cómo se mueve el mercado para poner un precio a tus horas que esté en consonancia, y esa suele ser una aproximación bastante buena. Cobrar por proyecto implica conocer bien tus costes, identificar los riesgos, saber el valor que aportas al cliente y ser capaz de convencerle de ello. No es sencillo, pero si lo consigues la recompensa puede ser ganar esos 100, 200 o 500 euros por hora.